· 4 min de lectura
Los errores que cometí al elegir franquiciados
Elegí por capacidad de pago y no por capacidad de operar. Los errores que me costaron cinco locales y una red entera.
La calidad de una red de franquicias no la define el manual. La definen las personas que firman. Yo elegí mal varias veces y cada error tuvo un costo que todavía puedo nombrar.
Elegí por el dinero
El primero y el más caro. Si alguien podía pagar el canon, avanzábamos.
Nunca pregunté si había gestionado un equipo, si entendía el rubro, si sabía lo que es una temporada baja. La capacidad de pagar la entrada no dice nada sobre la capacidad de sostener el negocio, y son dos cosas que no se parecen en nada.
Acepté al que quería administrar desde lejos
Varios compraron la franquicia imaginando un ingreso que se gestiona por teléfono. Un salón de belleza no funciona así: es un negocio de personas, con rotación alta y calidad que depende de quién está ese día atendiendo.
Los locales donde el dueño no pisaba se degradaron primero. Siempre.
Confundí entusiasmo con compromiso
En la reunión de venta todos están entusiasmados. El entusiasmo dura hasta el tercer mes flojo.
Lo que hay que buscar no es entusiasmo sino tolerancia a la dificultad: qué hizo esa persona la última vez que algo le salió mal. Es una pregunta incómoda de hacer y sirve más que toda la conversación anterior.
No definí qué era innegociable
Dejé zonas grises: qué productos se podían usar, qué servicios se podían sumar, qué precios eran sugeridos y cuáles obligatorios.
Cada zona gris se convirtió en una discusión, y cada discusión desgastó la relación. Los no negociables hay que escribirlos antes, aunque incomode, porque después parecen una imposición en vez de una regla.
Reaccioné tarde a las señales
Siempre hubo señales: pagos que se atrasan un poco, capacitaciones a las que no va nadie, respuestas que tardan. Las leí como problemas puntuales durante meses.
No lo eran. Eran el principio de algo que terminó en cartas documento, conflictos legales y cinco locales cerrados con quinientos dólares en la caja fuerte.
Lo que haría distinto
Un proceso de selección con entrevistas, referencias y un período de prueba trabajando dentro de un local antes de firmar. Menos franquicias vendidas, mejores franquicias abiertas.
Tardé demasiado en entender que decir que no a un candidato era más rentable que cobrarle el canon.
✦ Antes de firmar, leé esto
Escribí Lo que nadie te cuenta sobre las franquicias después de inaugurar quince y de verlas caer. No es un manual de consultor: es lo que aprendí pagándolo.