Cecilia Alvarez Luxury Nail Artist Reservar

· 5 min de lectura

¿Conviene comprar una franquicia de belleza en Argentina?

Inauguré quince franquicias de nail art en Buenos Aires. Esto es lo que compra realmente quien compra una franquicia, y cuándo tiene sentido.

La respuesta honesta es: depende de qué creas que estás comprando. Y casi nadie lo tiene claro el día que firma.

Inauguré quince franquicias de Paloma Nails Boutique en los mejores barrios de Buenos Aires. Viví la expansión, la pandemia con cinco locales cerrados, y la reconstrucción. Estuve del lado del que vende la franquicia, así que sé exactamente qué se promete en esa reunión.

Qué comprás realmente

Comprás tres cosas concretas: un nombre que la gente reconoce, un sistema de trabajo que alguien ya probó, y el derecho a operar en una zona.

Eso es valioso. Te ahorra los dos o tres años de prueba y error que yo hice sola, con mi hija en brazos, en un local de Florencio Varela.

Qué no comprás

No comprás clientas. Esto es lo que más cuesta aceptar.

El nombre de la marca abre la puerta y nada más. Quien llena el salón sos vos: tu gestión, tu trato, tu capacidad de construir una cartera desde cero en tu barrio. Vi franquiciados excelentes con locales llenos y franquiciados que esperaron a que el cartel trabajara por ellos. Mismo sistema, mismo nombre, resultados opuestos.

Tampoco comprás protección ante una crisis. Un salón con alquiler fijo es de los negocios más expuestos que existen. En marzo de 2020 eso quedó claro en dos semanas.

La cuenta que hay que hacer antes

Sumá alquiler, sueldos, insumos, royalty, canon de marketing y servicios. Multiplicá por seis. Ese número tiene que estar disponible además del capital de apertura, y no puede ser dinero que necesites para vivir.

Si no tenés ese colchón, no es que la franquicia sea mala. Es que todavía no es el momento.

Cuándo sí conviene

Conviene cuando ya sabés operar y lo que te falta es el sistema. Cuando querés meterte en un rubro que no dominás y preferís pagar por el atajo. Cuando tenés el músculo financiero para aguantar los primeros meses sin facturación plena.

No conviene cuando lo que buscás es un ingreso pasivo. Una franquicia de belleza no es una inversión que se administra sola: es un negocio de servicio, con personas, todos los días.

La pregunta que casi nadie hace

En las reuniones de venta me preguntaban por la inversión inicial y por el retorno estimado. Casi nadie me preguntó qué pasaba si querían salir.

Esa es la pregunta. Las cláusulas de salida, los plazos de renovación y qué sucede con el local y la clientela si el vínculo se rompe. Todo eso está escrito en el contrato y es donde se define cuánto te va a costar equivocarte.


✦ Antes de firmar, leé esto

Escribí Lo que nadie te cuenta sobre las franquicias después de inaugurar quince y de verlas caer. No es un manual de consultor: es lo que aprendí pagándolo.

Ver el libro →

Solicitar cita privada