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Cómo franquiciar mi marca: lo que tiene que existir antes de vender la primera

Franquicié mi marca antes de tener el sistema listo. Esto es lo que debería haber existido antes de vender la primera franquicia.

Franquicié mi marca antes de estar lista. Funcionó durante un tiempo y después me costó carísimo. Si estás pensando en expandir la tuya, esto es lo que debería haber existido antes de que yo vendiera la primera.

Un manual que alguien más pueda seguir sin vos

No una carpeta con el logo y los colores. Un documento que explique cómo se atiende, cómo se cobra, cómo se limpia, cómo se resuelve una queja, qué se hace cuando falta una empleada.

La prueba es simple: si una persona que no te conoce no puede operar tu local con ese manual, no tenés un sistema. Tenés un negocio que funciona porque estás vos adentro. Y eso no se franquicia.

Números que se repitan en más de un local

Un local rentable puede ser suerte, ubicación o tu propia presencia. Dos locales rentables con números parecidos ya es un modelo.

Yo expandí con un solo punto de referencia real. Cuando los números no se repitieron en los locales nuevos, no supe si el problema era el franquiciado, la zona o el modelo. Tardé años en entender que a veces era el modelo.

Gente para sostener la expansión

Franquiciar no es vender y cobrar. Es capacitar, supervisar, auditar, acompañar y resolver conflictos. Todo eso es trabajo, y es trabajo nuevo.

Si no tenés a alguien dedicado a soporte de franquiciados, ese trabajo cae sobre vos, encima de lo que ya hacés. Con tres locales se aguanta. Con quince, no.

Un contrato escrito por alguien que sepa

El contrato no es un trámite. Es lo que vas a mirar el día que un franquiciado deje de pagar, baje los estándares o abra a tres cuadras cuando termine el vínculo.

Tiene que definir territorio, plazo, renovación, causales de salida, qué pasa con la clientela y qué pasa con el local. Si el contrato lo redactó una plantilla de internet, esas respuestas no están.

Un criterio de selección que no sea el dinero

Este fue mi error más caro y le dediqué un capítulo entero del libro.

Elegí franquiciados por su capacidad de pagar el canon. Debería haberlos elegido por su capacidad de operar: si habían gestionado un equipo, si entendían el rubro, si estaban dispuestos a trabajar adentro del local o esperaban administrarlo desde lejos.

Un franquiciado con plata y sin oficio no es un socio: es un problema con contrato.

La pregunta honesta

Antes de franquiciar conviene preguntarse si lo que se busca es crecer o es facturar más rápido. No es lo mismo.

Hay modelos de expansión que dan menos plata por adelantado y mucho menos dolor de cabeza: locales propios, licencias, sociedades puntuales. Ninguno tiene el brillo de una red de franquicias. Varios envejecen mejor.


✦ Antes de firmar, leé esto

Escribí Lo que nadie te cuenta sobre las franquicias después de inaugurar quince y de verlas caer. No es un manual de consultor: es lo que aprendí pagándolo.

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